El Juzgado de Menores nº04 de Madrid ha considerado que el joven, a punto de cumplir los 18 años, es responsable de un delito de daños, atentado, y dos delitos leves de lesiones. Algo por lo que será internado en un centro de régimen semiabierto, debiendo sus padres indemnizar a la propietaria de la moto. También a los agentes heridos en la detención del menor.
Los padres del menor, responsables de las indemnizaciones
Así pues, Carlos reconocía «la realidad de los hechos declarados». Y, por tanto, su autoría de los mismos. También en el caso de las agresiones de los agentes, que se personaban como acusación particular en la causa, debido a las contusiones recibidas en las piernas.
Un caso en el que se estipula un delito de daños, atentado, y dos delitos leves de lesiones. Delitos que se imponen al menor a través del fallo dictado por la magistrada.
Magistrada que, por tanto, impone al menor, como autor de estos delitos, diez meses de internamiento en un centro en régimen semiabierto, siendo los dos últimos meses de libertad vigilada.
Una sanción en la que los padres de Carlos también aparecen. Ello, estipulándose en la sentencia que los progenitores, junto a su hijo, deberán indemnizar a los agentes con 500 euros, más intereses legales, por las lesiones recibidas.