Cultura financiera y procesos de reclamación

La economía mueve a la sociedad, de ella depende en gran medida el alcanzar un estado de bienestar en el que se pueda vivir cómodamente. Sin embrago dicho estado no es tan fácil de alcanzar, por eso existen las entidades bancarias, las cuales ofrecen productos y servicios en pro de la consolidación y mejoría financiera de sus clientes. Se puede decir que los préstamos son los servicios más ofertados por los bancos, pero por momentos el mal manejo, la falta de asesoría y de información hacia los clientes, crea un bucle de incertidumbre que termina en mayores cobros de intereses y de comisiones significativas.

Es por dicha situación que hoy en día se vuelve imprescindible entender los riesgos, funcionamiento y oportunidades que nos ofrecen los productos financieros que un cliente contrata, para poder ser capaces de tomar las decisiones acertadas.

Para entender esto es necesario saber ¿qué es la cultura financiera?

Se entiende como cultura financiera todo lo relacionado con las habilidades, aptitudes, conocimientos y saberes que le permiten al cliente promedio tomar decisiones sobre su futuro y estabilidad financiera.

Esto permite ampliamente el entendimiento de los valores entorno a la economía, la manera en la que se establecen prioridades, inversiones y lo más importante, el conocimiento de los derechos que se pueden tener a la hora de convertirnos en un cliente bancario.

La cultura financiera nos permite tomar decisiones responsables e informadas. Además, te proporciona las herramientas adecuadas para poder tratar con tu banco sin ningún tipo de complejidad, ocasionada por el desconocimiento. Tanto si la meta es desarrollar un proyecto personal o profesional, puesto que una buena base de conocimiento financiero hará que el cliente pueda alcanzar sus objetivos sin demasiadas dificultades.

De esta manera se puede decir que, la cultura financiera es un conocimiento primario en esta época de globalización, de expansión de los servicios bancarios y de la consecución de ese necesario estado de bienestar.

Teniendo este punto claro, tratemos de entender lo que engloba el concepto de producto financiero.

La importancia de entender los productos y servicios financieros

Los productos financieros son relacionados a deudas u obligaciones que se tienen frente a una cantidad monetaria especifica. En ocasiones se establece cierta complejidad y riesgo. Los productos pueden dividirse en dos categorías, teniendo en cuenta el objetivo que tiene el cliente a la hora de hacer la solicitud, estas pueden ser:

  • De compraventa.

  • De inversión.

Sea cual sea el propósito, el producto financiero se relaciona a la solicitud de préstamos, de los cuales, la entidad bancaria podrá ganar dinero con el cobro de los intereses.

El cobro de intereses, es la mayor fuente de ingresos para las entidades bancarias.

 Debes tener en cuenta que existen tres tipos de productos financieros, conocerlos te ayudarán a entender las diferencias de su funcionamiento, y así, determinar tus decisiones a la hora de establecer un vínculo con un banco.

  • Productos financieros de ahorro

    Es el producto que tiene mayor salida. Su función central (como su nombre lo indica), es la acumulación de una cantidad de dinero de manera mensual, cuyo funcionamiento se asemeja al mismo que tiene los procesos de inflación, es por ello que sus intereses son regulados y estandarizados en la mayoría de las ocasiones.

    En esta tipología encontramos:

    • Cuentas de ahorro: el cliente puede disponer del dinero cuando desee.
    • Depósitos a plazo fijo: el cliente debe pagar una comisión para poder acceder al dinero registrado en la cuenta.
  • Productos financieros de inversión

    Se caracterizan por ser solicitados bajo un interés de obtener algún poder adquisitivo, representando de esta manera, una rentabilidad ajustable y superior al aumento de la inflación.

    Aquí se encuentran los brokers, fondos de inversión y planea de pensiones.

  • Productos financieros de financiación

    El propósito de este tipo de productos, radica en aportar dinero que necesita el cliente.

    Aquí se pueden encontrar las hipotecas, créditos y tarjetas de crédito.

Por su parte los servicios financieros hacen referencia a actividades comerciales en las que el objetivo se desarrolla en la inversión de dinero y su rentabilidad. De esta manera su propósito se resume en la movilización de recursos al interior de un grupo determinado, cuyos costes se manejan por medio de tasas de interés.

Por eso es que queremos asesorarte sobre los diferentes productos que te pueden ser ofertados, su nivel de complejidad, para que a la hora de reclamar puedas estar bien informado.